El 20 de Julio de 1983 saltaba la noticia: se había encontrado el esqueleto de un dinosaurio devorador de carne de 125 millones de años. De las costillas de ese dinosaurio de leyenda surgió el bebé que sería conocido como Alex Garrido. O por lo menos eso le dijeron sus padres, y no hay motivo para dudar de su palabra. Suena plausible.

Criado con pienso orgánico en una granja a las afueras de Madrid, su vida se desarrolla con normalidad hasta que ve un episodio de Bola de Dragón y se activa un gen que le creará problemas durante toda su vida, forzándole a consumir comics, novelas de Mundodisco y otros productos culturales muy poco recomendables.

Nada bueno podía salir de ahí y, en un desesperado intento por atajar la situación, Alex Garrido estudia psicología. También esperaba aprender técnicas de manipulación psicológica que le permitieran dominar el mundo, pero eso nunca lo ha compartido con nadie. Que no salga de aquí.

No funcionó. Un vistazo a su alrededor le podría haber dicho que, si los psicólogos tuvieran la capacidad de dominar el mundo, no habría tantos en paro. Pero ya era demasiado tarde, y lo que es peor, ahora encima pretendía contaminar las mentes de miles, millones de personas a través de historias de su propia creación. Música para algoritmos es el primer ataque organizado que lanza. No caigan en su trampa. Quién sabe lo que puede haber ahí, entre esas oscuras páginas… huyan, ahora que aún pueden. ¡Huyan, HUYAAAAAAARGH….!